Cómo leer un libro

Considerando la variedad de estilos literarios y la necesidad de basarnos en fundamentos definitivos y de carácter general para determinar cómo leer un libro hemos de proporcionar en este artículo la información necesaria para facilitar la labor.

El modo de leer es de amplia importancia para la adquisición de conocimiento. Hay distintas formas de lectura; la atenta, una de las más anheladas, consiste en desentrañar el texto, nos ayuda a olvidarnos de nuestra vida para adentrarnos a la esencia del escritor; la lectura informativa, por otro lado, suele ser memorística y no acaece inmersión en el contenido o análisis.

¿Cómo prepararme para la lectura?

Todo libro posee hipótesis, teorías, opiniones o afirmaciones que son expuestas siguiendo cierta estructura. Antes de dar inicio a la lectura se debe definir: ¿qué hago antes de empezar? ¿cómo consideraré lo que es importante de lo que no? ¿de qué forma me contribuirá la información escogida?

De estar seguro del contenido que nos aportará la lectura se puede dar inicio del método Parrish que consiste en escribir en una hoja lo que conocemos sobre un tema y las preguntas que nos llegan en el instante. A medida que se lee, con un bolígrafo deberás anotar las ideas nuevas para yuxtaponerlas con las que ya posees.

La tranquilidad es la joya de los lectores. Optar por sitios donde el bullicio está a la orden, como el estar cerca de un televisor, no es una excelente idea. Por más pequeñas que sean las distracciones tendrás que interrumpir el proceso de lectura cada vez que pierdas la continuidad.

La postura, por otro lado, es clave para desarrollar un correcto proceso de lectura. Según el tamaño del libro o del dispositivo usado -en caso de que sea electrónico- determinará si la persona sucumbirá ante el cansancio de sus brazos.

Cuando inicies el proceso, evita releer. Siempre haz uso de una guía, que bien puede ser bolígrafo, regla o dedo para señalar las líneas que vas leyendo. Una vez que hayas culminado una página, en caso de las lecturas profundas, indaga sobre el proceso haciéndote preguntas sobre el aprendizaje acaecido . Las informativas no requerirán de un análisis exhaustivo.

Observaciones sobre la incursión a la lectura

La lectura en tiempos de digitalismo, anclada a una significativa velocidad, pragmatismo e interconexión, lo único que ha conseguido, dentro de los estratos adversos, ha sido empobrecer la capacidad de indagar en textos y leer entre líneas. La tasa de disminución del análisis crítico y la lectura profunda, añadido a la falta de empatía son la prueba de esto.

Tanto en libros físicos como en línea, en el proceso de lectura no movemos la vista continuamente en una línea, lo hacemos a través de ‘saltos de vistas’. Finalizamos el segmento a través de pequeños saltos dentro de la página. La repetición de lo leído, como suelen hacer la mayoría de las personas, representa hasta la pérdida de un mínimo del 30% de nuestro tiempo. Por otro lado, las personas que no han sido entrenadas para le lectura rápida no hacen uso de la visión periférica horizontal, repitiendo hasta el 50% de las palabras leídas.

La única forma de solventar estas contraposiciones es a través de la práctica de la lectura, acompañada de cursos que favorezcan el nivel de entendimiento.

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